miércoles, 26 de octubre de 2016

POMPORERÁS Y PALMALITÓYAS o EL INCREíBLE COMBATE entre LA POESíA TRADICIONAL y LA POESíA EXPERIMENTAL


Pasen y vean, señoras y señores, pasen y lean este libro estimulante y provocador lleno de cantinelas, galimatías y patrañas. No todos los días cae a las manos un libro que grita. Porque, aunque ustedes no lo oigan, este libro está vociferando. Por ello, les invito a que se acerquen a él con las orejas, no hay otra manera, créanme. Este libro hay que leerlo de pie y con la boca y las orejas bien abiertas. Porque los temas que aquí se encuentran están hechos para sonar.  Texto: Estrella Ortíz.


 PVP 10 €
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ISBN: 978-84-945148-4-5 / 21 cm x 15 cm / 133 pág


ROBERTO MEZQUITA
Narrador oral. Escritor de literatura infantil. Poeta. Al principio estuvo la poesía y de su mano un par de libros: La estación de las lluvias (La Galleta de Norte. 1992) y Espejo de miel oscura (Lupi. 2003). 
Luego los cuentos contados lo ocuparon todo por bibliotecas, escuelas, tabernas y librerías. Y llegaron tres libros más, recreando historias de la tradición: El Gallo Traganueces y La Vieja en la botella (publicadas ambas por OQO en el 2011) y Oveja de madera (La Fragatina. 2015).
Ese hilo infinito que viniendo de la tradición se transforma en algo diferentes, es uno de mis grandes motores, y lo expreso desde mi condición de “narrador folk” a través de cuentos, canciones y música de acordeón. 

JON ANDONI GOIKOETXEA 
Estudiaba el bachillerato en Barakaldo a finales de los cincuenta y principio de los sesenta, ajeno totalmente a la historia de las vanguardias literarias, marcado por su ciudad (Barakaldo era la ciudad que no era capital de provincia más poblada de todo el estado, una ciudad obrera, capital de la industria siderúrgica hasta el cierre de los Altos Hornos de Bizkaia) y por el ambiente obrero y antifranquista. En sus primeros escritos empezaba a usar elementos que él mismo define como extraños o absurdos, moviendo las palabras de un sitio a otro. 
Soy un obrero del arte y como tal me visto, me presento y me comporto. Nací en el año menos infinito, tránsito hacia el año más infinito y no pertenezco a ninguna generación igual que el universo del que constituyó un infinitésimo y mi obra es, ante todo, una obra de obrero.

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